Zaranda | Viña Zaranda
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VIÑA ZARANDA

Ubicada en el sector de Guarilihue, en la comuna de Coelemu en el Valle del Itata, los orígenes más remotos de Viña Zaranda se remontan hacia los inicios del siglo XX, época en que la familia Fuentealba llega a las tierras que hoy en día dan vida al proyecto vitivinícola familiar.

Hacia la década de 1920 el denominado “Fundo La Herencia” pasó a manos de doña Nestorina del Tránsito, bisabuela de la familia, mujer empeñosa y trabajadora que dirigiría personalmente la plantación de las primeras vides con las que hoy se elaboran los vinos de Zaranda.

Sin embargo, tras décadas de aprendizaje en el cultivo vinífero, no fue sino hasta el año 2011 que el proyecto vitivinícola de Zaranda adquiriría su forma actual, de la mano de Juan Ignacio Acuña, tercera generación de la familia involucrada en los campos de Guarilihue. De profesión Chef y Sommelier, a Juan Ignacio le ha tocado liderar este proyecto enfocado en el desarrollo de vinos de calidad, con sentido de lugar y profundamente respetuosos de la larga tradición enológica presente por siglos en el Valle del Itata, uno de los más antiguos de Chile.

En la actualidad los viñedos de Zaranda corresponden a los cepajes Moscatel de Alejandría, Cinsault y País, variedades propias del valle y que por décadas han estado bajo los cuidados de la familia. Plantados en cabeza en las suaves colinas de este sector cordillerano costero, la viticultura con que se manejan prácticamente no ha cambiado en siglos, manteniendo prácticas usuales de poda, manejo de follaje y frutos, como así también lo que concierne a la preparación de los suelos, llevado a cabo con la utilización de caballos y bueyes para el arado, y otros animales de corral para las diversas faenas agrícolas, como el control de malezas y el abono de los cuarteles.

Con capacidad para doce mil litros, este año 2017 fue inaugurada la moderna bodega de vinificación propia, la que cuenta con modernos estanques de acero inoxidable importados directamente desde Eslovenia, y barricas francesas y americanas para la crianza del vino. Esto permitirá continuar con la producción de los vinos que han caracterizado a Zaranda durante estos últimos años, incorporando tecnología a sus procesos ancestrales de elaboración del vino. Estas nuevas instalaciones han cobrado la misión de sustituir a la antigua bodega de vinificación, la que se espera recuperar tras el último terremoto del año 2010 con fines enoturísticos.

Con una mirada tradicional de la vitivinicultura del sur de Chile, respetuosa de la historia y cultura del Valle del Itata, Viña Zaranda ha buscado a través del tiempo convertirse en un empresa a escala humana, reflejo de las intenciones de la familia Acuña por mantener vivo el legado y costumbres campesinas muy propias del lugar, allí donde se conjugan en armonía el pasado y la modernidad de un valle que muestra orgulloso sus más de cuatro siglos de historia, desde que se plantaran las primeras vides alrededor de 1551, tras la fundación de la Ciudad de Concepción un año antes, a pocos kilómetros.

Influenciado por la colonización hispánica y especialmente por los conocimientos traídos desde Europa por los jesuitas, en vino se ha cultivado en el Valle del Itata por generaciones, habiendo en la actualidad un interés creciente por conocer más de esta cultura tan particular del país.

Herederos de esta tradición, los miembros de la familia Acuña en Guarilihue buscan continuar con este histórico arte de la vitivinicultura, reflejando con orgullo la pasión y dedicación que hay detrás de un trabajo noble como lo es la producción de vinos.